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Lamia, la precursora de los vampiros

¿Los vampiros son del siglo XVIII o, acaso, son más antiguos? Nos tenemos que remontar hasta la mitología griega para encontrarnos con Lamia, el prototipo de súcubo o de vampiro que mezcló con brujas en la Edad Media.

Historia de Lamia

El rey Belo, hijo de Libia y Poseidón, entregó a su hermosa hija Lamia (Λάμια) el gobierno de Libia. Se convirtió en amante de Zeus y el señor del cielo le otorgó la facultad de quitarse los ojos y volvérselos a poner a voluntad. Tuvo varios hijos con Zeus que, excepto Escila, fueron muertos por Hera por un arrebato de celos. Lamia se vengó matando a hijos de otros obrando con tanta maldad que su rostro se convirtió en una máscara espantosa.

Algunos dicen que tiene una cola de serpiente por debajo de la cintura, especialmente por la descripción en el poema de John Keats de 1819. No hay unanimidad en el tipo de ser que se convirtió Lamia

Se unió al grupo de las Empusas: unas hijas de Hécate con ancas de asno y patas de cobre o una paa de asno y otra de latón según las versiones. Asustaban a los viajeros pero se las aullentaba con isnultos. Las empusas se disfrazban de vacas , perras o vacas y en la útima forma se acostaban con hombres a los que durante la noche o la siesta les chipaaban las fuezas hasta su muerte. Algunos mencionan que se la estraían mediante la sangre.

Explicación sobre Lamia

Lamia era la diosa libia del amor y de la batalla Neith cuyo culto fue suprimido por los aqueos.

El nombre de Lamia parece que proviene de mayros («glotón») que, a su vez, de laimos («gaznate»). Es decir, una mujer «lasciva» en este caso. El rostro feo era la máscara de gorgona profiláctica que llevaban sus sacerdotisas durante sus Misterios que incluían infanticidios. Los ojos de quita y pon podrían ser como consecuencia de una ilustración en que Lamia otorgaba la visión mística a un héroe mediante la entrega de un ojo.

Gracias a las empusas y a Lamia tenemos al prototipo de súcubos y de vampiros que multitud de culturas lo han transformado según sus costumbres locales.

Adaptaciones de Lamia con el tiempo

Con el paso del tiempo las características de Lamia se fueron mezclando con brujas y súcubos en el medievo. Nicolas K. Kiessling directamente igualó a Lamia con la súcubo medieval y la madre de Grendel en Beowulf.

En la Edad Media, muchas madres utilizaban la historia de Lamia para meter miedo a sus hijos si se comportaban mal. Todavía en Grecia tienes varios dichos relacionados con Lamia como «τό παιδί τό ‘πνιξε η Λάμια» (el niño ha sido estrangulado por la Lamia) y se usa para explicar la muerte súbita de niños pequeños.

Ya hemos hablado del poema de John Keats sobre Lamia. Veamos la repercusión posterior en otra obras. A.S. Byatt, ganador del premio Booker, en sus relatos Elementals: Stories of Fire and Ice de 1998 contiene A Lamia in the Cévennes que menciona el poema de Keats. Dan Simmons en su recreación sobre la Ilíada y el Olimpo en Hiperión y La caída de Hiperión también se refiere a Johns Keats. Neverwhere de Neil Gaiman existe un personaje llamado Lamia siendo un tipo de vampiro que absorbe el calor.

El poema de Keats también influyó a la banda británica de rock progresivo Genesis y su pista «The Lamia» del doble álbum conceptual The Lamb Lies Down on Broadway, las letras de la pista, escritas por el entonces vocalista principal Peter Gabriel, describen tres criaturas serpentinas con caras femeninas, correspondiéndose superficialmente con la descripción de Diódoro. En la película Arrástrame al infierno, dirigida por Sam Raimi, la Lamia aparece como el principal personaje antagonista, descrita como un demonio.

Mitología Vasca

Las lamias (lamiak) son genios bellos femeninos que tienen pies de pato, cola de pescado o garras de algún tipo de ave.​ Suelen morar en los ríos y las fuentes, donde peinan sus cabellos con peines de oro.​ Son de naturaleza amistosa y solo se las molesta robando sus preciados peines. Algunos comentan que ayudaron en la construcción de dólmenes y puentes.​

A veces se enamoran de los mortales, pero no pueden casarse con ellos, pues no pueden pisar tierra consagrada.8​ En ocasiones tienen hijos con ellos. En otras leyendas son mitad humanos y mitad peces. Otras dicen que no son más que la diosa Mari.9

Folclore búlgaro

La lamia es una criatura, cuyo sexo se desconoce, con varias cabezas que vuelven a crecer si se las corta como la Hidra de Lerna. Se alimenta de sangre humana y suele matar mujeres jóvenes para realzar su belleza para seducir hombres. Suele habitar en cuevas o en el subsuelo.

Imagen de @nemilustracion

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