Hay escritores que construyen mundos y luego está Isaac Asimov, que diseñó una galaxia entera con la precisión de un relojero.
Enfrentarse a la obra de Asimov puede dar vértigo. Con más de 500 libros publicados entre ficción y divulgación, es fácil sentirse perdido en su inmenso océano de datos. Mientras otros autores dependían de la magia o el destino, Asimov apostó por algo mucho más arriesgado para sostener sus historias: la sociología, la estadística y la lógica robótica.
En este artículo no vamos a limitarnos a listar sus novelas; vamos a trazar el mapa de carreteras definitivo para navegar por la Historia del Futuro. Desde los primeros misterios policiales de sus robots hasta la caída del Imperio Galáctico, descubre cómo un profesor de bioquímica que tenía miedo a volar acabó llevándonos a las estrellas.
La vida de Isaac Asimov
La fecha de su nacimiento es un misterio. Algunos dicen que nació el 4 de octubre de 1919 y otros, el 2 de enero de 1920. Se dice que su madre «adelantó» su fecha para que Asimov ingresara un año antes en la escuela por su facilidad en aprender.
Nació en una familia judía en Petrovichi, Smoliensk, Rusia y cuando se estableció la URSS, su familia emigró a Nueva York. Su padre abrió una tienda donde se vendía caramelos, periódicos y revistas (también las pulp, publicaciones baratas y de escasa calidad material que fueron muy populares en los Estados Unidos). Isaac Asimov leyó muchas pulps que le influirían en su carrera literaria.
Estudió química en la universidad de Columbia y fue profesor en la universidad de Boston durante varios años hasta que su vocación literaria se impuso. Isaac Asimov empezó a escribir relatos en la década de 1940. Su trilogía más importante, La Fundación, se, proyecto que se publicó en varias entregas empezando desde 1942 hasta que 1950 publicó la primera novela de La fundación: Un guijarro en el cielo.
En 1970, Isaac Asimov se separó de su primera esposa con la que tuvo hijos y tres años después, con su segunda mujer con la que no tuvo descendencia.
Sobre 1990 redujo su actividad literaria debido a una intervención quirúrgica motivada en la próstata. Murió el 6 de bril de 1992 en Nueva York como consecuencia de un fallo cardíaco y una insuficiencia renal.
Curiosidades de Asimov
Sus padres deseaban que Asimov estudiara medicina, pero se decantó por la química.
Isaac Asimov recibió muchos premios literarios en su vida, incluidos los de ciencia-ficción (Hugo, Nébula y Locus), y catorce doctorados honoris causa de universidades.
Un asteroide y un cráter en Marte tienen su nombre.
Padecía tanto acrofobia (miedo a volar) y claustrofilia (gustar los espacios pequeños y cerrados). Era bastante tímido.
El escritor fue de los pocos supervivientes de una neumonía que afectó a otros dieciséis niños.
Diez años después de la muerte de Isaac Asimov, su segunda esposa reveló que había contraído el sida en 1983 tras recibir una transfusión de sangre infectada durante una operación. Falleció por las consecuencia del sida.
Isaac Asimov, Robert A. Heinlein y Arthur C. Clarke son considerados «tres grandes» escritores de ciencia ficción.2
Le gustaba hacer predicciones, algunas acertó y otras, erró. Por ejemplo, calculó que para el 2014 habría 6500 millones de personas, cuando la cifra real fue de 7200. Se quedó algo escaso. Otro caso: Asimov propuso el aprendizaje electrónico mediante computadoras en una entrevista en 1988. Ahí acertó de pleno y también con realizar llamadas telefónicas en donde se verían a los interlocutores (es decir, las videollamadas) y la aparición de «vehículos con cerebro de robot», que todavía están en pruebas.
Asesoró científicamente a los guionistas de la serie Star Trek.
Fue amigo de los escritores Frederik Pohl y Arthur C. Clarke. Además, J. R. R. Tolkien y él se profesaron admiración mutua, aunque no se conocieron en persona.
Isaac Asimov fue un humanista y un racionalista. Era tolerante con las convicciones religiosas genuinas, aunque puso los puntos sobre las íes a las supersticiones y a las creencias infundadas.
En total publicó casi 500 libros y artículos.
Asimov: divulgador científico
A lo largo de su vida, el escritor participó en revistas y publicó ensayos sobre ciencia, aupado desde el principio por la carrera espacial entre EE.UU. y la URSS. Algunos escritos era un público más general y otros, para uno más especializado.
La popularidad de Guía de la Ciencia para el Hombre Inteligente, le permitió desprenderse de gran parte de sus responsabilidades académicas a finales de la década de los 50 y convertirse en escritor a tiempo completo como siempre había soñado.
Explicó la teorías sobre el Universo mediante la astronomía y la física en un lenguaje entendible en El Universo, publicado en 1966.
Al principio fue optimista en un progreso basado en un uso racional de la ciencia y la tecnología, pero luego lo dejo de ser tanto.
Asimov y la historia
Desde 1965 y hasta la mitad de la década de los 70, Asimov publicó varios libros relacionados sobre la divulgación histórica con culturas y periodos históricos muy conocidos. Trató desde las civilizaciones egipcia, griega y romana hasta pasar por la Edad Media, el descubrimiento de América o la creación de Estados Unidos.
Se trata de una narración amena y sencilla desde el punto de vista político y militar.
Esta obra se conocen como Historia universal Asimov y está compuesta por 14 volúmenes, con mapas y cronología.
Publicó Guía Asimov para la Biblia hablando del Antiguo y del Nuevo testamento en dos volúmenes que contenía mapas y tablas junto con influencias política. También contenía referencias biográficas sobre los personajes más importantes.
Escribió novelas de misterio y artículos de humor, recopilaciones de limericks (poemas humorísticos de cinco líneas conocidos en el mundo anglosajón).
Obra literaria de Isaac Asimov
Por norma general, su estilo es sencillo, y a pesar de tener una estructura literaria compleja, apenas tiene descripciones extensas, prefiriendo mostrar que los personajes se desarrollen con los diálogos.
Sin duda, su gran legado ha sido la Saga de la Fundación, iniciada en 1950. Narra el auge y la decadencia de un gran Imperio Galáctico creado por la colonización humana del espacio, inspirándose en el imperio romano. Uno de los principales personajes en la sombra es el psicólogo Hari Seldon para limitar el período de barbarie tras la caída del imperio. Para ello, emplea la «psicohistoria», una ciencia para predecir los comportamientos futuros de las masas a través de la estadística.
Al implementar las reyes de la robótica, Isaac Asimov juega con las interpretaciones posibles de las leyes en la que los robots parecen violarlas, pero al final lo hacen en pro de la humanidad. Además, los robots evolucionan no solo en inteligencia sino moralmente.
El escritor no incluía extraterrestres en sus obras porque para Campbell, editor de Asimov en sus primeros años, «humano» significaba occidental del norte de Europa y Asimov no lo veía así, recordamos que era de origen ruso-judío. Por tanto, para evitar conflictos, creó galaxias únicamente humanas.
Más allá de la psicohistoria
Se ha acusado muchas veces a Isaac Asimov de ser un escritor «seco», más preocupado por las ideas que por los sentimientos de sus personajes. Y, sin embargo, es imposible leer el final de «El hombre bicentenario» o cerrar la última página de «Fundación y Tierra» sin sentir un nudo en la garganta.
Su legado va más allá de haber inventado la palabra «robótica» o de haber predicho internet. Asimov nos enseñó que la ciencia y la razón son las únicas velas que tenemos para alumbrar la oscuridad de un universo indiferente. Quizá sus predicciones matemáticas fallaran en lo individual, pero en lo colectivo, su visión sigue siendo la brújula del género.
Tu turno en la encrucijada: Ahora que la inteligencia artificial es una realidad y no ciencia ficción, ¿crees que las Tres Leyes de la Robótica serían suficientes para controlarla? ¿Y qué saga te atrapó más: los misterios detectivescos de Elijah Baley o la política a gran escala de la Fundación? Déjame tu opinión en los comentarios; me encantará debatir contigo sobre el futuro que ya estamos viviendo.
De vez en cuando envío una carta con fragmentos inéditos, mitología, humor de escritor y alguna que otra confesión heroica.
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¿Cuál es el mejor orden para leer la saga de la Fundación y los Robots?
Este es el gran debate entre los aficionados. Aunque se pueden leer por orden de publicación, la mayoría de expertos recomienda el «orden cronológico interno» de la historia para apreciar la evolución del universo. Se empezaría por la serie de los Robots (iniciando con «Yo, Robot» y «Bóvedas de acero»), se seguiría con la Trilogía del Imperio y se finalizaría con el Ciclo de la Fundación, terminando con las precuelas y secuelas que unifican todo la trama.
¿Qué es la psicohistoria inventada por Isaac Asimov?
La psicohistoria es una ciencia ficticia creada por el matemático Hari Seldon en la saga de la Fundación. Combina historia, sociología y estadística matemática para predecir el comportamiento general de grandes masas de población (miles de millones de personas) a lo largo del tiempo. La premisa es que, aunque no se puede prever la acción de un individuo, las reacciones de las masas galácticas sí son calculables, de forma similar a como la física de gases predice el movimiento de las moléculas.
¿Están conectados los libros de Robots con los de la Fundación?
Sí, aunque originalmente eran sagas separadas. En las etapas finales de su carrera, Asimov decidió unificar sus tres grandes ciclos (Robots, Imperio y Fundación) en una sola «historia del futuro». Lo hizo mediante novelas puente como «Los robots del amanecer» o «Fundación y Tierra», revelando que la evolución de la humanidad y la creación del Imperio Galáctico estuvieron guiadas sutilmente desde las sombras por sus primeros robots.
¿En qué consisten las Tres Leyes de la Robótica?
Son un conjunto de reglas de seguridad grabadas en el cerebro positrónico de los robots para evitar que se rebelen. 1) Un robot no hará daño a un ser humano ni, por inacción, permitirá que sufra daño. 2) Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si entran en conflicto con la primera ley. 3) Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que ello no entre en conflicto con la primera o la segunda ley.
¿Por qué el estilo de Asimov es tan diferente al de otros escritores?
Asimov defendía una escritura «transparente». Su objetivo era que la prosa fuera como un cristal limpio a través del cual el lector pudiera ver las ideas sin distracciones. Por eso, su estilo carece casi por completo de descripciones poéticas, metáforas complejas o adornos literarios. Se basa fundamentalmente en diálogos ágiles y una estructura lógica impecable, priorizando siempre el contenido intelectual y la trama sobre la forma estética.
¿Escribió Asimov solo ciencia ficción?
No, de hecho, la mayor parte de su producción fue de no ficción. Asimov fue un divulgador incansable que escribió sobre casi cualquier tema imaginable: historia (desde los egipcios hasta la formación de EE. UU.), la Biblia, química, física, astronomía e incluso guías sobre Shakespeare. Se dice que es uno de los pocos autores que tiene libros en casi todas las categorías principales del Sistema de Clasificación Decimal Dewey.
¿Qué es la «Ley Cero» de la robótica?
Es una evolución de las tres leyes originales que aparece en sus novelas posteriores. Establece que «Un robot no puede causar daño a la humanidad o, por inacción, permitir que la humanidad sufra daño». Esta ley se sitúa por encima de la Primera Ley, permitiendo a un robot muy avanzado dañar a un individuo concreto si el cálculo lógico determina que es necesario para salvar a la especie humana en su conjunto, un concepto ético fascinante y peligroso.


