¿Por qué nos fascinan tanto los personajes que parecen detestarnos desde la primera página? Hay tipos que leemos por puro vicio, por ver qué nueva trastada cometen, y luego está Raistlin Majere. Es ese mago de ojos dorados y salud de cristal que no solo habita en los libros, sino que parece que te está juzgando mientras pasas las hojas.
La primera vez que lo leí en el colegio, yo era un chaval buscando dragones y héroes de una pieza. Lo que me llevé fue una bofetada de realidad envuelta en una túnica roja. No era el típico sabio con barba blanca que te da consejos crípticos. Era un tipo que tosía sangre y que tenía una mala hostia legendaria.
Este ensayo no es una aburrida lección de literatura. Es una autopsia. Vamos a ver por qué este flacucho con voz de susurro sigue siendo el rey de la fantasía épica, incluso décadas después de que sus autores le dieran vida.
Raistlin es…
«Raistlin es el arquetipo del paria intelectual que transforma su fragilidad física en una ambición divina para vengarse de un mundo que solo lo valora cuando necesita un hechizo».
El origen de un tipo que no encaja
Cuando aparecieron las Crónicas de la Dragonlance en los años ochenta, el mundo de la fantasía era un lugar bastante predecible. Tenías al caballero perfecto, al bárbaro cachas y al pícaro gracioso. Todo era muy blanco o muy negro. Pero entonces llegó este joven enfermizo y rompió la baraja.
Lo más curioso es que Raistlin nació de una partida de Dragones y Mazmorras. Podría haber sido un personaje de relleno, el típico mago que lanza tres bolas de fuego y se queda sin energía. Pero Margaret Weis y Tracy Hickman vieron algo más en esa figura encorvada.
Vieron a un hombre que siempre estaba fuera de lugar. Incluso cuando cenaba con sus amigos, parecía que estaba en otra frecuencia. Esa sensación de aislamiento es lo que lo hace tan humano. Todos nos hemos sentido alguna vez el bicho raro de la reunión, aunque no tengamos el poder de convertir a alguien en cenizas.
El peso muerto de tener un hermano perfecto
Aquí es donde la cosa se pone peliaguda. Raistlin tiene un hermano gemelo, Caramon, que es básicamente su polo opuesto. Caramon es alto, fuerte, guapo y tiene el carisma de una estrella de rock. Y lo peor de todo: quiere a su hermano de forma incondicional.
Cualquiera pensaría que tener a un guardaespaldas gigante que te adora es un chollo. Para Raistlin es una tortura china. Cada vez que Caramon lo ayuda a levantarse o le prepara una sopa, le está recordando lo que no es. Le está escupiendo a la cara su propia debilidad.
El odio que siente el mago no es hacia su hermano, aunque a veces lo parezca. Es un asco profundo hacia su propia dependencia. Es esa rabia de saber que, si Caramon se despista, él es hombre muerto. Es una relación tóxica, sí, pero escrita con una verdad que asusta.
Yo mismo, cuando escribo, me fijo mucho en esto. El conflicto de verdad no suele venir de un señor oscuro en un trono de pinchos. Viene de la persona que duerme en la cama de al lado y que, con su bondad, te hace sentir pequeño.
La Prueba: cuando el precio es tu propia piel
Si quieres ser un mago de verdad en Krynn, tienes que pasar por la Torre de la Alta Hechicería. Es como un examen de conducir, pero si fallas, te mueres. Raistlin fue allí buscando poder y salió convertido en un monstruo.
La Prueba le destrozó los pulmones y le dejó la piel amarilla. Pero lo más cabrón fue lo de sus ojos. Le dieron unas pupilas en forma de reloj de arena que solo ven la muerte. Mira una montaña y ve un montón de arena. Mira a una chica guapa y ve un cadáver en descomposición.
Es una metáfora brutal del pesimismo. Raistlin no puede disfrutar del presente porque su propia biología le obliga a ver el final de todo. Imagina vivir así. No hay sitio para la esperanza cuando ves los gusanos antes de que el cuerpo esté bajo tierra.
Es normal que el tío sea un cínico. Lo raro sería que fuera un optimista redomado. Ese cambio físico no es un capricho del guion: es lo que termina de forjar su carácter de acero y bilis.
Bupu y los retazos de un corazón roto
A veces la gente dice que Raistlin es un villano sin más. Se equivocan. Hay un momento en la saga que lo cambia todo: cuando conoce a Bupu, una enana gully que es, básicamente, el escalafón más bajo de la sociedad.
Cualquier otro mago la habría ignorado o usado como cebo para una trampa. Pero él la trata con una delicadeza que te deja descolocado. Le regala un libro (aunque ella no sepa leer) y la protege como si fuera su tesoro más preciado.
¿Por qué? Porque en Bupu ve su propio reflejo. Ve a alguien despreciado por todos, a alguien que no cuenta para nada. En ese gesto de cariño hacia la enana, vemos al niño que Raistlin fue antes de que la magia le robara el alma. Es un recordatorio de que, bajo todas esas capas de arrogancia, todavía hay algo que late.
Crysania y el juego de la seducción oscura
Años después, nuestro mago se cruza con Crysania, una sacerdotisa blanca que es pura luz y bondad. Ella cree que puede salvarlo, que puede llevarlo de vuelta al buen camino. Es el clásico error de quien piensa que puede cambiar a una pareja problemática con un poco de amor.
Raistlin, que de tonto no tiene un pelo, la usa. La seduce, la manipula y la arrastra al Abismo para que le ayude a abrir la puerta hacia los dioses. No le importa destruirla con tal de conseguir su objetivo.
Es una parte de la historia difícil de digerir. Aquí ya no hay excusas de «pobre chico enfermo». Aquí vemos a un depredador intelectual que sabe dónde golpear para que duela. La relación entre ellos es un combate de esgrima donde ella lleva un florete de madera y él una katana afilada.
El amigo de Olinara y el sistema podrido
Esta ambigüedad moral me ha servido de mucho en mi propia carrera. En mis novelas, hay un personaje que es íntimo de Olinara y que acaba cometiendo una traición que deja al lector con la boca abierta. No lo hace porque sea malo por naturaleza.
Al igual que Raistlin, este chico se da cuenta de que el sistema de magia es una estafa. Está montado para que los de siempre tengan el control y los demás se mueran de hambre o de asco. Su traición es un grito de guerra contra una injusticia que nadie más quiere ver.
Escribir estos personajes es un reto porque tienes que hacer que el lector los entienda, aunque no los perdone. Tienes que mostrar las grietas por las que entra el frío. Si el personaje es plano como una tabla, a nadie le importa si cae por un barranco. Pero si se parece a nosotros en sus miserias, entonces la cosa cambia.
El deseo de ser Dios para no ser nadie
El plan maestro de Raistlin es de locos: quiere viajar al pasado, matar a la Reina de la Oscuridad y ocupar su lugar. No quiere gobernar un país, quiere gobernar la realidad. Quiere que los dioses, esos que le dieron una vida de mierda, se arrodillen ante él.
Es el sueño de cualquier persona que se ha sentido ninguneada. Es la fantasía de poder definitiva. Pero lo que descubre en una de las líneas temporales es aterrador: si gana, se queda solo. Gana el juego, pero el tablero desaparece. Se convierte en un dios de la nada.
Esa soledad es su verdadero talón de Aquiles. Puede enfrentarse a dragones y a clérigos poderosos, pero no puede enfrentarse al silencio absoluto. Al final, es su hermano Caramon quien le hace ver que su victoria sería su mayor derrota. Es un final trágico, pero coherente con todo lo que hemos visto.
¿Por qué seguimos hablando de él?
Raistlin no ha pasado de moda porque el dolor no pasa de moda. El sentimiento de inferioridad, la rabia contra el destino y la ambición de ser algo más de lo que nos han dicho son temas universales.
A diferencia de muchos héroes actuales que parecen salidos de una cadena de montaje, él tiene aristas. Tiene una personalidad que te corta si la tocas demasiado. No es un modelo a seguir, pero es alguien a quien no puedes dejar de mirar.
Representa esa parte de nosotros que prefiere reinar en el infierno antes que servir en el cielo. Y eso, aunque nos cueste admitirlo, tiene un atractivo magnético. Nos gusta ver hasta dónde llega un hombre que no tiene nada que perder.
Lo que me enseñó la túnica roja
Como escritor, este personaje me dio una lección que todavía aplico hoy en día: no tengas miedo de que tu protagonista sea un capullo. Si tiene una razón de peso para serlo, el lector te seguirá hasta el fin del mundo.
La magia de Raistlin no está en sus hechizos de fuego ni en su bastón mágico. Está en su capacidad para sobrevivir a pesar de todo. En su negativa a aceptar las migajas que la vida le había reservado.
No es un héroe de postal, es un superviviente nato. Y quizá, en el fondo, todos estamos un poco enfermos y un poco resentidos como él, esperando nuestro momento para demostrar que somos mejores de lo que piensan.
Si te gusta este tipo de fantasía que te hace pensar y te revuelve las tripas, te animo a que eches un ojo a mis novelas. No prometo finales felices, pero sí personajes que se te quedarán grabados en la piel. Y si quieres más reflexiones de este estilo, mi newsletter es el sitio perfecto para encontrarnos. Allí hablo de la vida, de la escritura y de por qué a veces los malos son los únicos que dicen la verdad.
De vez en cuando envío una carta con fragmentos inéditos, mitología, humor de escritor y alguna que otra confesión heroica.
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¿Quién es Raistlin Majere?
Raistlin es un mago icónico de la saga de fantasía épica Dragonlance, conocido por su inteligencia, fragilidad física, ambición de poder y por llevar una túnica negra.
¿Por qué Raistlin tiene los ojos con pupilas de reloj de arena?
Recibió esta visión como parte de su Prueba en la Torre de la Alta Hechicería. Le permite ver el paso del tiempo y la decadencia de todas las cosas, recordándole constantemente la mortalidad.
¿Qué es la Prueba de Raistlin?
Es un ritual peligroso que todos los magos de Krynn deben pasar para ser reconocidos por el Cónclave. Durante la suya, Raistlin hizo un pacto con Fistandantilus para sobrevivir, lo que alteró su físico y aumentó su poder.
¿Cuál es la relación entre Raistlin y su hermano gemelo Caramon?
Tienen una relación compleja de amor y dependencia. Caramon, fuerte y protector, es visto por Raistlin como un ancla y un recordatorio de su debilidad pasada, mientras que Raistlin es el cerebro de la pareja.
¿Qué color de túnica usa Raistlin y qué significa?
Raistlin usa la túnica negra, el color de la orden de magos que sirven a los dioses del mal. La eligió porque le permite mayor libertad en su búsqueda de poder sin las restricciones morales de las otras órdenes.
¿Por qué se sacrificó Raistlin Majere al final?
No fue por heroísmo puro, sino por coherencia. Al ver que su victoria contra Takhisis lo dejaría solo en un mundo muerto, decidió que prefería sacrificarse a sí mismo para detener su propio plan y salvar Krynn.
¿Es Raistlin un héroe o un villano?
Es un personaje ambiguo que actúa principalmente por interés propio. Aunque comete actos malvados, su lucha contra su propia debilidad y su sacrificio final lo convierten más en un antihéroe que en un villano unidimensional.
¿Quiénes son los creadores de Raistlin Majere?
Fue creado por los autores Margaret Weis y Tracy Hickman para el escenario de campaña de Dragonlance de Dungeons & Dragons.


